Sus otros elementos estrella son numerosas
sustancias antioxidantes: tocoferoles, esteroles (sitostero), terpenos,
carotenos, clorofilas y compuestos fenolénicos, componentes que se pierden en
gran cantidad durante el proceso de refinado.
Así es como la naturaleza nos ofrece un alimento un alimento de composición
magistral con demostradas acciones saludables para nuestro cuerpo. Nos protege la mucosa gástrica y duodenal, previene la formación de piedras de
la vesícula biliar y colabora a evitar la osteoporosis al mejorar la absorción
intestinal de varios nutrientes como el calcio.
Gracias a su elevada concentración de sitosterol, disminuye los niveles de
colesterol total y aumenta el llamado colesterol bueno (HDL) protegiendo nuestro
corazón; además ofrece un efecto protector de la hipertensión arterial y
favorece la creación de sustancias antitrombóticas y vasodilatadoras.
Es el mejor y más saludable regalo que nos podemos hacer.
Si somos fieles a su consumo diario nuestro organismo y paladar lo sabrá
agradecer dándonos una inmejorable calidad de vida.
Por Carmen Bascuñana Minou (
Licenciada en derecho y especialista en dietética y nutrición) |